.

Evitar el corte de digestión

El corte de digestión se debe a una entrada brusca en el agua por un cambio extremo de temperatura corporal y a la ingesta de helados o refrescos muy fríos

El corte de digestión o síncope de hidrocución es un trastorno que tiene lugar con relativa frecuencia en playas y piscinas durante los calurosos meses de verano. Los más pequeños, impacientes por zambullirse en el agua tras la comida, rara vez esperan a que se digieran los alimentos, por lo que el riesgo de sufrir un corte de digestión aumenta en estos casos. Aunque también puede darse como consecuencia de otros factores, como el consumo de alimentos muy fríos.

El corte de digestión, también denominado golpe de agua o síncope por hidrocución, es un trastorno de gravedad variable que tiene lugar como consecuencia de la diferencia de temperatura entre la piel y el agua. Al entrar al agua de la playa o la piscina de forma súbita, mientras tiene lugar el proceso de digestión, la sangre que se encuentra en el tubo digestivo se desplaza a otros órganos como la piel para que se pueda contrarrestar el cambio de temperatura. Esta falta de sangre en el sistema digestivo es la causa del corte de digestión. Este proceso, sin embargo, puede registrarse incluso cuando no tiene lugar la digestión, ya que al zambullirse de golpe en la piscina o el mar después de haber estado al sol o tras haber realizado ejercicio físico, la diferencia de temperatura entre la piel y el agua puede provocar los mismos síntomas.

Lo mejor, prevenirlo

Aunque pueda resultar muy útil tener unos conocimientos básicos de primeros auxilios, la prevención es lo más importante. A pesar de la dificultad de acostumbrar a los más pequeños a que sigan algunas normas antes de darse un baño, conviene que se habitúen a respetar un tiempo prudencial de unas dos horas y media o tres después de la comida antes de sumergirse en el agua. Es igual de importante no entrar de golpe en el agua, sino hacerlo de forma progresiva para que el cuerpo se acostumbre poco a poco al cambio de temperatura, sobre todo después de haber estado al sol o de haber realizado ejercicio.

También conviene saber que un helado o un granizado, alimentos muy consumidos entre los más pequeños, pueden resultar muy refrescantes, pero si se toman después de realizar ejercicio son capaces de provocar un corte de digestión como consecuencia del descenso de presión sanguínea que tiene lugar en la región digestiva. Los niños han de habituarse a seguir estas sencillas pautas de prevención para que así puedan disfrutar con seguridad de las playas y piscinas.

Cómo reconocerlo y actuar

Si a pesar de todo, tras un día de playa o de piscina un niño tiene náuseas y vómitos, es posible que estos sean síntomas de un corte de digestión, aunque también puede que sea una simple indigestión. Si además el niño se marea, está pálido y suda o pierde la conciencia, es muy probable que se esté frente a un corte de digestión. Estos últimos síntomas son de mayor gravedad, aunque se desarrollan con menor frecuencia. No obstante, en el peor de los casos, el niño puede llegar a sufrir un paro cardiaco.

En caso de que tenga lugar un corte de digestión, tanto en un niño como en un adulto, han de seguirse los mismos pasos. Se debe avisar a los servicios de urgencias y sacar a la persona del agua lo más rápido posible. Es de gran ayuda que hasta que lleguen estos servicios se realice la maniobra frente-mentón para abrir las vías respiratorias e iniciar las maniobras de reanimación correspondientes, en caso de que la persona sufra un paro cardiorrespiratorio.

 

{ Comments on this entry are closed }

 

Los alimentos que debes erradicar ya si quieres tener bien el estómago

elconfidencial.com

¿Comemos con cabeza? En El segundo cerebro (Paidós), el periodista y divulgador especializado en nutrición y gastronomía Miguel Ángel Almodóvar Martín explica por qué todo aquello que pasa por nuestro intestino es importante para nuestro funcionamiento diario e influye de forma determinante en nuestra salud. En el fragmento que reproducimos a continuación, Almodóvar señala tres clases de alimentos que debemos controlar en nuestra dieta si queremos adelgazar y mantenernos saludables.

Aunque tomar prebióticos y probióticos con frecuencia e incorporarlos a la dieta cotidiana es algo enormemente saludable y un refuerzo de gran interés para la salud general del sistema digestivo, no es una garantía total de salud para el microbioma intestinal si, en paralelo, no se controlan, e incluso eliminan, de la dieta alimentos que atacan o destruyen las bacterias saludables y beneficiosas al tiempo que alimentan a las bacterias y levaduras indeseables o patógenas.

Dicho de otra forma, ni los probióticos ni los prebióticos ni la fibra pueden ser efectivos si en el resto de la dieta se incluyen alimentos procesados y comidas preparadas, abundantes en azúcares, granos refinados y multitud de conservantes, mucho de ellos con efectos alergénicos y potenciales maltratadores de la buena salud del microbioma intestinal. Más en concreto, enemigos de nuestro microbioma son las grandes cantidades de azúcares simples, la bollería industrial, las carnes tratadas con antibióticos, las frutas y verduras criadas con herbicidas y pesticidas, los refrescos con gas, las bebidas alcohólicas destiladas y los condimentos muy fuertes.

También es muy importante dentro de una dieta saludable para el microbioma intestional moderar y limitar drásticamente el consumo de carnes rojas, eliminar las grasas trans y, en general, moderar el consumo de proteínas animales. Vamos a detenernos un poco en estas tres recomendaciones.

Las carnes rojas

Primero vamos a definir qué se considera una carne roja. Lógicamente, esta clasificación responde a su diferenciación respecto de las carnes blancas, que son aquellas que, al ser cocinadas, no adquieren una coloración rojiza. Carnes rojas son la de vaca, la de caballo, toro, jabalí, venado, etc. Asimismo, se consideran carnes rojas también las de algunas aves, tales como los pichones, las perdices, la codorniz y el faisán, es decir, las carnes tradicionalmente provenientes de la caza.

Con todo, tenemos que reconocer que la carne roja es una de las fuentes más ricas de hierro y de minerales tales como el zinc y el fósforo, vitaminas como la niacina y la vitamina B12.

El problema es su excesivo consumo. Cuando ingerimos demasiadas carnes rojas en nuestra dieta las proteínas no digeridas por nuestro estómago son fermentadas por las bacterias del colon, que las convierte en tóxicos que modifican la morfología y el metabolismo de las células intestinales, reduciendo su vida útil. Está ya demostrado que el consumo habitual de carne roja está científicamente asociado a un mayor riesgo de diabetes, enfermedades cardiovasculares, gota y algunos tipos de cáncer, como el de colon.

El estado actual sobre las recomendaciones sobre el consumo de las carnes rojas lo viene a resumir Dean Ornis, experto nutricionista de la Universidad de San Francisco, California, quien sostiene que:

“Está emergiendo un consenso entre los expertos en nutrición sobre lo que constituye una forma saludable de comer: poca o ninguna carne roja, alto contenido de verduras, frutas, legumbres y soja, pocos hidratos de carbono simples y refinados, como el azúcar o la harina, un consumo elevado de ácidos grasos omega-3 y pocas grasas. Pero, sobre todo, más calidad y menos cantidad”.

Abundando en lo mismo el American Institute for Cancer Research y la World Cancer Research Fund afirman en su informe Food, Nutrition, Physical Activity and the Prevention of Cancer; a Global Perspective, que existen evidencias convincentes de que el consumo excesivo de carnes rojas incrementa el riesgo de cáncer colorrectal, y que hay pruebas de que incrementa el riesgo de cáncer en el esófago, pulmones, páncreas y endometrio.

Asimismo, uno de los estudios norteamericanos realizados entre un mayor número de población y más prolongado en el tiempo señala que una porción diaria de carne roja aumenta en un 13% el riesgo de mortalidad, mientras que la ingesta diaria de carne procesada (una salchicha o dos lonchas de beicon) aumentaba ese riesgo hasta el 20%. Entre las causas específicas de dicha mortalidad, destacan entre un 18% y un 21% las afecciones relativas al corazón y entre el 10 y el 16% se atribuye a procesos cancerígenos.

El problema es especialmente grave en España, donde se consume más carne roja que en la mayoría de los países del entorno, estimándose este en una media de 250 gramos diarios, cuando los especialistas coinciden en que no deberían sobrepasarse los 70 gramos.

Las grasas trans

Las grasas trans son un tipo de grasas que se encuentran en muchos de los alimentos que consumimos cotidianamente y que son muy perjudiciales para nuestro organismo. Los ácidos grasos trans (en inglés trans fatty acids, TFA) son un tipo de ácido grado insaturado que se encuentra principalmente en alimentos industrializados que han sido sometidos a hidrogenación o al horneado como los pasteles, ente otros. También se encuentran de forma natural en pequeñas cantidades en la leche y la grasa corporal de los rumiantes.

Los ácidos grasos trans se forman en el proceso de hidrogenación que se realiza sobre las grasas con el fin de solidificarlas para utilizarlas industrialmente en diferentes alimentos. Las grasas trans fueron fruto de la investigación para conseguir una mantequilla más barata: la margarina o “mantequilla para los pobres”.

Estas grasas hidrogenadas se utilizan en comidas rápidas, productos comerciales de pastelería, alimentos procesados y fritos. Debemos saber que las grasas trans aparecen en la mayoría de los productos precocinados, snacks, aperitivos salados, galletas y la bollería industria. Cuando este tipo de grasas trans se incorporan a los productos se consigue que aumente su duración y también se potencia su sabor.

Los ácidos grasos trans no solo aumentan la concentración de lipoproteínas de baja densidad (LDL, responsables de transportar lo que llamamos el “colesterol malo”) en la sangre, sino que disminuyen las lipoproteínas de alta densidad (HDL, responsables de transportar el llamado “colesterol bueno”), con el consiguiente riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Las grasas trans también se asocian con un mayor riesgo de desarrollo de algunos cánceres. Por último, los estudios más recientes demuestran que las concentraciones más altas de ácidos grasos trans pueden incrementar el riesgo de diabetes de tipo II.

Las dietas hiperproteicas

Como se dijo con anterioridad, el consumo excesivo de proteínas animales es perjudicial para nuestra salud. Las dietas hiperproteicas, como la dieta Dukan, a veces muy alentadas y defendidas por ciertas modas en las dietas de adelgazamiento, aumentan la producción de amoniaco y aminas por parte de las bacterias intestinales, lo cual es perjudicial para nuestro microbioma y nuestro organismo en general. Estas dietas promueven una alimentación basada en una ingesta rica en proteínas y pobre en hidratos de carbono y grasas como elemento clave para adelgazar.

El supuesto éxito de estas dietas hiperproteicas se basa en la mayor rapidez con que quienes las siguen pierden efectivamente peso sin pasar hambre. No se engañe. No se trata de ningún milagro. Como estas dietas prohíben la ingesta de hidratos de carbono, nuestro cuerpo se alimenta de nuestra grasa almacenada, y por eso adelgazamos con mayor celeridad.

Sin embargo –aparte de que ya lo hemos dicho en el apartado dedicado a las carnes rojas–, cuando la dieta es muy limitante, podemos sufrir un déficit serio de nutrientes (vitaminas, minerales, ácidos grasos, etcétera). Además, los hidratos de carbono, que se encuentran principalmente en los cereales y sus derivados (la patata, las legumbres, las verduras, las hortalizas y las frutas), son fundamentales para el buen funcionamiento de nuestro sistema nervioso y de las demás células de nuestro organismo. Simultáneamente a esto, la falta de verduras y frutas suele provocar un severo estreñimiento por más que se tome salvado de avena.

También hay que señalar que el hígado y los riñones, con el exceso de proteínas, se sobrecargan de toxinas a largo plazo, pudiendo desarrollarse piedras en el riñón. Por último, es de señalar que muchas proteínas pueden producir un cansancio muy acusado.

En el fondo, estas dietas no sirven ni para su propósito inicial, pues en cuanto las abandonamos se produce el temido efecto rebote.

En general, hemos de ser siempre muy cuidadosos con nuestra dieta. Ya hemos visto qué alimentos conviene reducir y controlar. Asimismo, es aconsejable que las frutas y las verduras sean orgánicas o de cultivo ecológico; el consumo de bebidas alcohólicas destiladas y de refrescos con gas ha de ser solo ocasional; los condimentos fuertes deben ser sustituidos por hierbas frescas; y, tal como hemos indicado, los azúcares simples y grasas trans deben ser eliminados de la dieta.

Resumiendo, seguir una dieta saludable y rica en prebióticos y probióticos, y mantener una ingesta regular de los citados alimentos dañinos sería como conducir un automóvil pisando a la vez el freno y el acelerador.
 

{ Comments on this entry are closed }

.

Café, alcohol y estrés: un trío perjudicial

“Escuchar al paciente es la llave para saber qué le pasa e iniciar la terapia”

Los productos lácteos con fermentos probióticos mejoran la función intestinal en general: el tránsito lento, la gastroenteritis, la diarrea o el síndrome de intestino irritable. “Estudios científicos han demostrado su utilidad en pacientes con distensión abdominal, intestino irritable y estreñimiento crónico”, explicó Luis Soifer, jefe de Gastroenterología del CEMIC.

Con respecto a la dieta, es importante evitar especialmente las grasas (cerdo, cordero, chorizos) y los alimentos dulces que poseen elevado valor calórico. “El mejor tratamiento para un paciente con trastornos funcionales digestivos es una muy buena relación médico-paciente. Tiempo para escuchar al paciente es la llave que abre las puertas para entender lo que le pasa y para lograr su mejor tratamiento”, remarcó el especialista.

Luego de años en los cuales se los entendió como trastornos psicológicos -agregó- hoy los avances científicos permiten entender que en algunos pacientes los síntomas están más relacionados con ciertos alimentos, con las variaciones que pueden sufrir las bacterias intestinales, con infecciones gastrointestinales severas y con el uso de ciertos medicamentos.

“Podemos engañarnos a nosotros mismos siendo adictos al trabajo, a la adrenalina de la vida agitada, a las comidas apetitosas, al café, al tabaco, al alcohol, y convencernos de que estas adicciones no nos hacen mal. Pero al intestino no lo podemos engañar. Si queremos mejorar, debemos cambiar nuestras costumbres y formas de vida”, recomendó Soifer.

 

.

{ Comments on this entry are closed }

 

¿Qué alimentos evitar si tienes dolor de estómago?

Cuando tienes dolor de estómago debes beber muchos líquidos, ya sea agua natural o de Jamaica, así como evitar los alimentos que lo irriten o incrementen los síntomas. Como los que te presentamos a continuación. ¿Qué no debes comes?

informe21.com

¿Te doblas del dolor? El malestar estomacal se presenta por diversas causas, sin embargo, existen alimentos que no puedes comer cuando tienes dolor de estómago, porque los síntomas empeoran y te impiden realizar tus actividades de forma natural.

De acuerdo con la University of Maryland Medical Center, cuando tienes dolor de estómago debes beber muchos líquidos, ya sea agua natural o de Jamaica, así como evitar los alimentos que lo irriten o incrementen los síntomas.

¡No los comas!

1. Azúcar. Ingerir alimentos ricos en azúcar favorece los calambres en el estómago. Incluso, los licores azucarados generan gases y dolores de estómago.

2. Lácteos. La University of Maryland Medical Center recomienda evitar todos los lácteos, ya que generan calambres y gases. Reduce el consumo si eres intolerante a la lactosa.

3. Grasas. Los alimentos ricos en grasas saturadas activan los receptores químicos que ralentizan el vaciado del estómago, lo que genera inflamación y dolor abdominal, señala Robynne Chutkan, profesor asistente en la división de gastroenterología en el Hospital de la Universidad de Georgetown en Washington, DC.

4. Refresco. El médico Robynne Chutkan detalla que productos químicos como el ácido cítrico y el benzoato de sodio, ocasionan malestares en el estómago al generar eructos e inflamación.

5. Chocolate o alimentos con cafeína. Irritan el estómago, generan diarrea o ralentizan tu digestión.

6. Cítricos. Este tipo de alimentos (frutas o verduras) generan reflujo gástrico, irritación y ardor, así que olvídate del jugo de naranja o comidas con jitomate.

7. Picante. Los alimentos que están preparados con este ingrediente suelen ocasionar acidez estomacal, ardor e inflamación, sobre todo en las personas que no están acostumbradas a comerlo.

Además de estos alimentos, te conviene evitar la ingesta de bebidas alcohólicas, ya que incrementa la acidez estomacal e irritan el revestimiento del estómago, señala Amit Bhan, jefe del servicio de gastroenterología del Sistema de Salud Henry Ford, en West Bloomfield, Michigan.

Si tienes dolor de estómago trata de ingerir pequeñas porciones de arroz, puré de manzana o galletas saladas. Lo más recomendable es que acudas con un médico para que detecte el origen de la molestia y te brinde un tratamiento adecuado. Y tú, ¿cómo reduces el dolor abdominal?

{ Comments on this entry are closed }

.

Tienes Gastritis?: Conoce los remedios caseros para combatirla aquí

Sabemos que es un mal que aqueja a gran parte de la población, por eso aquí te dejamos los remedios naturales contra la desagradable gastritis.

La gastritis es una inflamación de la mucosa del estómago que puede ser de tipo agudo, de aparición rápida y resolución en pocos días, o de tipo crónico, en cuyo caso puede persistir durante años y producir úlcera péptica.

Pero para prevenir, aquí te damos soluciones caseras, que están lejos de las pastillas y jarabes.

AGUA CON LIMÓN: Pones jugo de limón disuelto en agua tibia. Así el estómago detectará mucha acidez y dejará de producir jugos gástricos, que son los que producen el dolor.

TÉ DE LINAZA: Agrega una cucharadita de semillas de linaza a un vaso de agua y dejas reposar por 12 horas. Luego lo cuelas y bebes el agua.

GELATINA SIN SABOR: Bebe en ayunas una tacita de gelatina sin sabor, al mediodía y en la noche antes de acostarte, repite el procedimiento.

JUGO DE REPOLLO: Licúa unas hojas de repollo en media taza de agua y lo bebes en ayuna.

LICUADO DE ZANAHORIA, PAPA Y APIO: Prepara un licuado con una zanahoria, 1/2 papa grande y 2 ramitas de apio. Todos deben estar crudos. Luego bebes este licuado cada mañana en ayunas durante uno o dos meses.

cuchareando.cl

 

{ Comments on this entry are closed }

.

Una proteína presente en los probióticos que mejora la inflamación intestinal

Investigadores del Vanderbilt University Medical Center, en Estados Unidos, han descubierto que una proteína de algunas bacterias beneficiosas que se encuentran en los yogures y algunos productos probióticos puede ofrecer en solitario una nueva opción terapéutica contra las enfermedades inflamatorias intestinales (EII).

En concreto, y según las conclusiones de la investigación que publica el ‘Journal of Clinical Investigation’, han observado que la proteína p40 era efectiva en modelos animales con colitis ulcerosa, ya que favorece el crecimiento de las células epiteliales intestinales y reduce la respuesta inflamatoria que acaba con las células intestinales.

De hecho, los investigadores demostraron que el consumo oral de dicha proteína en ratones previene la colitis en diferentes variedades de la enfermedad.

Muchas de las bacterias que habitan en el intestino, que forman lo que se conoce como el “microbioma humano”, son útiles para el organismo ya que ayudan a digerir ciertas sustancias, producir vitaminas y combatir las bacterias más peligrosas.

El problema es que, en ocasiones, la falta de comunicación entre estas bacterias y la pared intestinal puede favorecer la aparición de diferentes trastornos como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn, que afectan ya a 1,4 millones de personas en Estados Unidos.

Algunas bacterias como el ‘lactobacillus rhamnosus GG’ (LGG), se utilizan habitualmente en la producción de yogures y suplementos nutricionales como los probióticos, en un intento de prevenir estos trastornos intestinales y otros más leves como la diarrea, si bien los resultados obtenidos no han generado grandes mejoras.

Sin embargo, el investigador Fang Yan, autor de este hallazgo, comenzó en 2001 a estudiar dicha bacteria y, pese a las dudas iniciales sobre su eficacia, demostraron que prevenía la apoptosis o suicidio celular de las células epiteliales inducida por la inflamación, identificando dos proteínas específicas (la p75 y la p40) como auténticas culpables de tales beneficios.

En la investigasción actual, Yan investigó los mecanismos por los cuales una de estas proteínas, p40, previene y trata la colitis, para lo que primero se valió de varias pruebas en el laboratorio para determinar que dicha proteína activa el receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR), crítico para la supervivencia y el crecimiento celular.

La activación del EGFR protege a las células epiteliales de dos maneras: mediante la prevención de la apoptosis y la inflamación inducida por la interrupción de las “uniones estrechas” entre las células epiteliales, que forman una barrera que evita que las sustancias tóxicas y patógenos del torrente sanguíneo.

Para probar la eficacia de la proteína aislada en modelos animales, los investigadores desarrollaron una especie de gel para su administración, que le permitía llegar al colon sin verse afectado por los ácidos estomacales y las enzimas digestivas.

EFICAZ EN DIFERENTES VARIEDADES DE LA ENFERMEDAD

En tres modelos diferentes de inflamación intestinal, Yan y su equipo demostraron que la p40 consigue prevenir y tratar la lesión intestinal y la colitis aguda.

Este estudio es uno de los pocos que ha conseguido identificar y utilizar moléculas individuales de estas bacterias para convertirlos en potenciales agentes terapéuticos, lo que puede ofrecer más ventajas que el uso de toda la bacteria.

“Una es la biodisponibilidad”, ha explicado Yan, ya que “cuando uno ingiere bacterias vivas, a través de los yogures, no significa el 100% vayan a estar activas en el organismo”.

Otra ventaja es la seguridad ya que, aunque ésta y otras bacterias son seguras para la mayoría de los ciudadanos, “en pacientes con deficiencias inmunológicas podría ser un problema, ya que puede inducir una respuesta inmune anormal”, señaló.

 

 

{ Comments on this entry are closed }

.

El ejercicio físico reduce el riesgo de pólipos cancerosos en el intestino

Las personas que llevan una vida activa tienen hasta tres veces menos probabilidades de desarrollar pólipos que conduzcan al cáncer intestinal, de acuerdo con un estudio.

El informe es una síntesis de 20 investigaciones previas que examinaban la relación entre el ejercicio físico y el desarrollo de grandes pólipos.

El trabajo llevado a cabo por los científicos de la escuela de Medicina de la Universidad de Washington, en Saint Louis, Estados Unidos, concluyó que las personas que hacen ejercicio tienen un 16% menos de probabilidades de desarrollar pólipos intestinales y un 30% menos de posibilidades de sufrir de pólipos avanzados.

Los pólipos, conocidos también como adenomas, son excrecencias en el intestino y, aunque no son cancerosos, pueden devenir en tales en el largo plazo.

.

{ Comments on this entry are closed }

 

La gastritis puede ser causada por aspectos psicológicos

guiamedica.hn.-Johana Reyes

Algunas personas se quejan de un ardor o sensación de que se queman dentro del estómago, este es el síntoma característico de la gastritis. Se puede tratar con medicina alternativa.

El médico y especialista en medicina alternativa, Luis Caballero, comenta que la gastritis es una enfermedad del sistema digestivo, en especial del estómago.

Esta enfermedad tiene múltiples causas, entre las más comunes están: el origen psicógeno, que tiene que ver con aspecto emocional; de origen bacteriana producido por el helicobacter pirole, y también, por aspectos médicos y trastornos alimenticios. “Las más comunes en nuestro medio son por bacteria y psicógeno”, asegura.

Molesto

Los síntomas que padece el paciente son: sufre de dolor en la boca del estómago o puede irradiarse a la zona lateral del abdomen.

Además, tiene una sensación quemante y que tiene más hambre. En algunas personas provoca náuseas o vómito. “En algunos pacientes pueden tener mucho dolor y la gastritis es mínima, es cuando surge la gastritis psicógena”, expresa el especialista.

El médico establece que la enfermedad se va a detectar por medio de exámenes específicos como endoscopia, examen de sangre y eses para detectar si sufre de la bacteria helicobacter pirole, explica Caballero.

“Con la ayuda de la endoscopia es que se puede detectar la gastritis y hasta un cáncer”, asegura.

Especial

Caballero comenta que el tratamiento dependerá de qué tipo de gastritis sufre la persona.

Si es provocada por la bacteria helicobacter pirole, se debe establecer un tratamiento que pueda eliminarla, “existe un tratamiento convencional con antibióticos e inhibidores de bomba.

Puede usar la medicina alternativa; existe un tratamiento especial a base de extracto de semillas de naranja que pueden eliminar la bacteria”, asegura.

Además del tratamiento el paciente debe hacer cambios de estilo de vida. Caballero indica que se deben hacer cambios alimenticios como disminuir alimentos que producen a gastritis. Para evitarla

no debe consumir pimienta, frijoles, café, alcohol, tabaco, cítricos, alimentos picantes como encurtido, vinagre, chile natural o procesado.

Caballero comenta que se pueden usar varias plantas que pueden neutralizar el exceso de ácido que produce la enfermedad.

Entre las que puede consumir está el jugo de papaya en ayunas, por 30 días, y el consumo de la sábila que ayuda a reparar el estómago.

¿Cómo alimentarse?

1. Preparación: los alimentos deben realizarse en cocciones sencillas: plancha, grill, horno, hervidos. Se pueden consumir pasta, arroz, patata y pan blanco.

2. Natural: las verduras se deben cocer sin piel. En el caso de las frutas cocidas, en compota y en conserva. Carnes magras, pescados y clara de huevo.

{ Comments on this entry are closed }

Estadisticas

Productos Herbalife para El Peru .